Quordle

Quordle te pone cuatro tableros de Wordle delante y te da nueve intentos para los cuatro. Haz la cuenta y la tensión salta a la vista: resolver cuatro palabras por fuerza bruta exigiría veinticuatro intentos, y tienes nueve. Quordle no es, por tanto, un juego de teclear: es un juego de presupuesto.

Nueve intentos, cuatro palabras

Cinco de tus nueve intentos son, en la práctica, de reserva. En cuanto aceptas que no puedes perseguir los tableros uno a uno, la jugada correcta se vuelve evidente: la apertura tiene que servir a los cuatro a la vez, y solo después empiezas a gastar intentos en respuestas concretas.

Cómo repartir los intentos

Viniendo de Dordle, el salto va menos de dificultad y más de disciplina. Si cuatro tableros se te hacen rutina, Octordle los dobla a ocho y cambia otra vez la estrategia. Hay un Quordle diario compartido y un modo de práctica ilimitada encima del tablero; el Wordle diario siempre está ahí si quieres un solo puzle.